May 15, 2018 Oportunidades para el crecimiento

 

Nota del editor: Cada taller de La mente en formación brinda a los participantes la oportunidad de reflexionar sobre sus experiencias y costumbres, aprender lo que los investigadores han descubierto sobre cómo los niños aprenden mejor y hablar sobre cómo aplicar esta investigación en su papel como padre o cuidador. Este programa es una excelente manera de aprender a mejorar la comunicación con sus hijos, ser un mejor ejemplo y enseñarles a sus hijos habilidades esenciales como el enfoque y el autocontrol para que estén listos para aprender. La mente en formación es posible gracias a la Suncoast Campaign for Grade-Level Reading (“Leer para 3ro Suncoast”) con financiación proporcionada por The Patterson Foundation. ¡Habrá cuidado de niños y comida! Aprenda más.

A veces nos encontramos en una crisis en la vida y no tenemos a dónde ir. Algunos de nosotros somos afortunados y podemos navegar el dolor, la enfermedad, los accidentes y la adicción con la ayuda de familiares, amigos o habilidades que aprendimos en la vida. Algunos de nosotros debemos confiar en el apoyo del Salvation Army. Aquí es donde conocí a algunos hombres increíbles. Cada hombre tenía una rica historia y una personalidad encantadora con una profunda percepción que compartir con el grupo. Esta experiencia cambió mi percepción de la vida y de mí misma.

Quizás se pregunte, al igual a estos agradables caballeros, ¿cómo un curso sobre Las siete habilidades esenciales de la vida que todo niño necesita puede tener algo que ver con ellos? El taller de La mente en formación fue obligatorio para los hombres, así que se pueden imaginar el entusiasmo. Debo de darles crédito, fueron muy corteses y respetuosos, pero no veían valor en el tiempo pasado con nosotras. No estoy segura de poder haber sido tan amable si hubiese estado en la misma situación. Escuchamos sus preocupaciones y compartimos nuestra propia experiencia sobre nuestra asistencia a los ocho módulos de La mente en formación. Esta conversación nos permitió conocernos de una manera más personal. Los caballeros aceptaron darnos una oportunidad, pero no hicieron ninguna promesa. Salí la primera noche sintiéndome llena de energía y lista para el desafío, pero también un poco nerviosa.

Cada semana, su entusiasmo y participación crecieron mientras cubríamos una nueva habilidad esencial de vida. Algunas de las conversaciones fueron perspicaces y algunas nos obligaron a reflexionar sobre cuestiones difíciles. Los hombres comenzaron a ver la conexión entre los módulos de La mente en formación y algunos de los problemas que estaban experimentando en sus vidas. El módulo de toma de perspectiva fue un gran momento “ajá” para muchos, y las preguntas y los comentarios profundizaron el entendimiento de mi propio crecimiento personal. Cuando llegamos a la última habilidad esencial para la vida, habíamos partido el pan, hablado sobre temas importantes y creado amistades que se sentían auténticas. Creo que recibí mucho de esta experiencia y espero que los participantes también lo hayan hecho.

¡Gracias por permitirme ser parte de este viaje!