December 21, 2017 La mente en formación: una experiencia valiosa

 

Nota del editor: Saleha Hafiz trabaja con niños de entre tres y seis años en el Center Montessori School. Ella es Educadora de disciplina positiva y facilitadora de La mente en formación. Conecte con ella en www.parentingfortomorrow.com.

Hace más de un siglo, Maria Montessori, una fascinante reformadora social, antropóloga y médica, dedicó décadas de su vida en el descubrimiento y la defensa del niño. Sus extensos estudios en desarrollo infantil y teorías pedagógicas de su tiempo pavimentaron el camino para formar su propia filosofía educativa, distinguiéndola de otros al poner su teoría en una práctica integral, conduciendo a su exitosa implementación en todo el mundo. Apoyada por su aplicación del método científico en la observación de niños, los descubrimientos de la Dra. Montessori y sus prácticas pedagógicas fueron tan innovadoras que muchos de los actuales investigadores en el desarrollo infantil y la neurociencia cognitiva dan fe de la efectividad de la educación Montessori.

Puede sorprender a muchos que algunas de las prácticas en educación temprana que hoy se consideran por dadas se originan de la influencia de Maria Montessori: adaptar el ambiente para acomodarse a las necesidades físicas del niño pequeño proporcionando muebles de tamaño infantil, accesibilidad, estanterías abiertas y centrarse en el aprendizaje práctico son ejemplos de ello. Sin embargo, lo que es incluso menos conocido para muchos es cuán notablemente alineadas están las prácticas Montessori con el desarrollo de lo que los investigadores de hoy denominan Funciones ejecutivas, que se consideran cruciales para el éxito.

Esforzándome siempre para buscar conocimiento y mejores prácticas y descubrimientos en el campo de la primera infancia, me dirigí hacia adquirir un mejor entendimiento de las funciones ejecutivas, eligiendo participar en un programa de facilitadores intensivo basado en el libro de Ellen Galinsky La mente en formación: las siete habilidades esenciales que todo niño necesita. Esta oportunidad de desarrollo profesional me ha proporcionado con herramientas compatibles para utilizar con mi práctica Montessori, una mejor conciencia de estas habilidades emergentes en los niños bajo mi cuidado, así como también un argumento añadido para la educación Montessori.

Ya que el programa de La mente en formación (MITM por sus siglas en inglés) se ha puesto intencionalmente a disposición del público en general, estaba ansiosa de co-facilitar un taller y compartir esta valiosa información con familias y educadores por igual. La primavera pasada, nuestra escuela organizó su primer taller de cuatro semanas abierto al público. Gracias al generoso apoyo de The Patterson Foundation todos los costos relacionados fueron exonerados.

Los padres y educadores se reunieron los sábados por la mañana para explorar cada una de las siete habilidades en profundidad y a través del uso de principios del aprendizaje facilitado. El grupo aprendió múltiples estrategias para ayudar a fomentar mejor estas habilidades en sus hijos.

También se ofreció una experiencia valiosa a los niños que estaban en los cuidados infantiles. Se les presentó con actividades relacionadas con el tema que sus padres iban a aprender en el taller de MITM. A medida que los padres estaban aprendiendo sobre la importancia de Enfoque y auto-control, sus hijos en la clase de al lado estaban pintando sus propias macetas de terracota para utilizarlas para plantar una pequeña semilla con el objetivo de nutrirla y verla crecer. Todos los participantes se fueron con una copia del libro infantil La semilla de zanahoria acompañada por una hoja de consejos de MITM para ayudarles a guiar una discusión con su hijo sobre la demora en la gratificación.

Cuando se introdujo la habilidad de Tener perspectiva a los padres, una discusión sobre las emociones se inició en el grupo de cuidados infantiles, y todos fueron alentados a identificar y dibujar los diferentes sentimientos que a veces sienten. Disfrutaron jugando Amigos y vecinos, un juego que se centra en ayudar a otros e identificar emociones. Todos los niños se fueron con un marco de fotos personalizado que ellos decoraron con pegatinas de “emojis” por diversión. La semana que se enseñó Pensamiento crítico y hacer conexiones, se ofrecieron una variedad de juegos de construcción, cartas y juegos de mesa para que los niños jugasen. Para la habilidad Buscar retos, los niños crearon tarros de conciencia con pegamento de purpurina y agua coloreada para que se los llevaran a casa y mostraran cómo estos tarros pueden ser utilizados para ayudarnos a encontrar nuestra calma cuando nos enfrentamos a dificultades.

Disfruté mucho planificando estas actividades para los niños, así como co-facilitando esta clase. Fue muy gratificante ver cómo esta serie dejó a los participantes más fortalecidos para ayudar a sus niños con sus vidas y tengo ganas de embarcar en otra experiencia de aprendizaje en enero con una nueva cohorte.