November 2, 2016 La Mente en formación: las siete habilidades esenciales para la vida que todo niño necesita. Equipo Diamante

 

Nota del editor: Pam Parmenter es la Directora de Iniciativas de Calidad para la Early Learning Coalition of Manatee County y facilitadora de Mind in the Making.

Leí el libro y di una sesión de desarrollo profesional sobre su contenido, preguntándome todo el tiempo si la comunidad asistirá a un entrenamiento extendido durante ocho sesiones, si la gente se comprometerá a 16 horas de entrenamiento en profundidad y quién trabajará conmigo para facilitar estas sesiones.

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La última pregunta se convirtió en el primer obstáculo que dominamos. Shelly Dorfman, una voluntaria comunitaria excepcional, tuvo fe ciega y aceptó trabajar conmigo. Su vasto conocimiento y su experiencia de trabajo con la infusión de las artes en la lectura y la alfabetización impulsaron nuestro potencial para guiar al grupo hacia sus objetivos de aprendizaje.

Shelly y yo encontramos 12 socios comunitarios magníficos, el Team Diamond (“Equipo Diamante”), en este viaje de aprendizaje durante el verano de 2016. Nos reunimos en la Bible Baptist Church Academy, en el centro de Palmetto, y ofrecimos dos módulos de aprendizaje cada dos sábados.

Nuestros 12 socios eran tres administradores de programas, tres supervisores de programas, un dueño/director de una escuela de pre-escolar, dos dueños/operadores de programas de cuidados infantiles familiares y tres padres, ¡todo un grupo ecléctico! Inicialmente, había tres participantes adicionales, pero algunos lo dejaron debido a limitaciones lingüísticas, otros por emergencias familiares y uno más debido a problemas de transporte. Pero nuestro grupo de 12 prevaleció.

Un gran factor del éxito fue nuestro competente cuidado infantil. Tuvimos empleados con verificación de antecedentes de nivel 2: un maestro de Head Start y un asistente instructor de la Early Learning Coalition según se necesitó, preparados con actividades y juegos para los niños.

Mientras progresamos a través de los módulos, aprendimos sobre WOOP (acrónimo de las palabras “Wish, Outcome, Obstacle, Plan”): pide un Deseo, imagina cuál será el Resultado si el deseo se convierte en realidad, explora qué Obstáculos pueden impedir que el deseo se convierta en realidad y desarrolla un Plan para lidiar con los obstáculos en caso de que ocurran. Tal como dije, ¡WOOP!

También nos convertimos en seguidores los unos de los otros a través de este viaje. Aprendimos que los malvaviscos (“marshmallow”) pueden ser herramientas educativas. Vimos videos de niños comunicándose unos con otros y reconociendo la voz de sus padres al nacer. Vimos evidencia de la resolución de problemas que llevan a cabo los niños con el positivo estímulo de adultos cariñosos y después resolvimos problemas con The Great Race (“La Gran Carrera”), mi término afectuoso para nuestra actividad.

Para abrir la sesión en Toma de Perspectiva, leí el libro The Pain and the Great One by Judy Blume, y nos reímos juntos. Cada uno de nosotros se pudo ver reflejado en esta historia desde la perspectiva de la hermana mayor y después recontar la historia desde la perspectiva del hermano menor.

Exploramos la importancia del enfoque y el auto-control, no solo para los niños, pero para los adultos también. Discutimos hacernos responsables para lo que esperamos de nuestros hijos. Aprendimos que hacer conexiones inusuales (el núcleo de la creatividad y la invención) requiere tiempo para la exploración y la experimentación. Tomar desafíos se convirtió en un objetivo más fácil de cumplir mientras examinamos métodos de control del estrés y estrategias para alentar a los niños y a nosotros mismos a perseverar. El pensamiento crítico, un término bastante abstracto, se convirtió en más fácil de entender como un proceso. Finalmente, cerramos todo el entrenamiento descubriendo que si implementamos las siete habilidades nosotros mismos y estimulamos su desarrollo en nuestros hijos, habremos sentado las bases para que los niños se auto-dirijan y sean aprendices de por vida.

Nos reímos, lloramos, aprendimos los unos con los otros y nos apoyamos. El Team Diamond se fundió en una comunidad de práctica que determinó que les gustaría reunirse de vez en cuando simplemente para verse. Esto es en lo que La Mente en formación se basa ante todo, el desarrollo de relaciones positivas. Facilitar este grupo se ha convertido, sin duda, en una parte memorable de mi carrera.