January 11, 2018 Asombro en RAM: PARTE II

 

Un podio lleno de información y nuestros brazaletes de “La lectura es la clave del éxito”; una mesa con atrezzo para disfrazarse y hacerse fotos delante del telón de Héroe de cada día; otra mesa con nuestro cartel con “Los libros de la promesa”, y, al lado, el rincón de la lectura. Una alfombra con el alfabeto en el suelo, cuatro estanterías con tres estantes cada una, llenas de libros para niños y una mecedora donde leíamos a los niños mientras esperaban para recibir su tratamiento. Bienvenidos al espacio de la Suncoast Campaign for Grade-Level Reading (“Leer para 3ro Suncoast”, SCGLR por sus siglas en inglés) en el Pasillo comunitario del Remote Area Medical (“Clínica médica de áreas remotas, RAM por sus siglas en inglés).

La campaña SCGLR de Héroe de cada día se lanzó oficialmente el pasado Octubre, y teníamos muchas ganas de compartirla en RAM. Ahora, recibir consejos sobre cómo interactuar con los niños para ayudarles a tener éxito en la escuela y en la vida es tan sencillo como mandar un mensaje de texto con la palabra Héroe al 77453. Los padres en RAM estaban agradecidos de recibir esta información junto con los brazaletes de SCGLR morados. Mostraron su emoción cuando paraban en nuestra mesa de atrezzo y se disfrazaban para hacerse fotos delante del telón de Héroe de cada día. Los padres y los niños se pusieron las gigantes gafas amarillas y moradas, la boa de plumas morada, las tiaras, pero, lo más importante, ¡las capas que les hacía sentirse como héroes!

Los padres son quienes caminan por este mundo junto a sus hijos, ayudándoles a entender todo a su alrededor, desarrollando sus cerebros y preparándoles para empezar la escuela listos para aprender. Esas capas fueron el momento “ajá” y un momento de asombro cuando los padres se vieron exactamente por lo que son: Héroes de cada día.

Ahora estaban listos para hacer su promesa: Leeré con mi hijo todos los días durante al menos 15 minutos para asegurarme de que logre la meta de leer a nivel de grado para el final del tercer grado. El cartel SCGLR de “Los libros de la promesa” se llenó ese fin de semana por padres, cuidadores, maestros, voluntarios y cualquiera en nuestra comunidad queriendo cuidar a nuestros niños y verles prosperar.

Por último, pero no menos importante, se invitó a niños y padres a visitar la zona de lectura de SCGLR donde cada niño podía elegir un libro y llevárselo a casa. Gracias a la generosidad de The Patterson Foundation por donar más de 2,300 libros para asegurar que cada niño en RAM llenaba su biblioteca personal con un nuevo libro o, en algunos casos, comenzaban su propia biblioteca personal.

Si disfrazarse con la capa fue el momento de asombro para los padres, darse cuenta de que podían elegir cualquier libro y llevárselo a casa con ellos… ese fue el momento de asombro de los niños.

Un niño de 8 años intentó devolvernos el libro que había escogido después de hacerse una foto delante del telón de Héroe de cada día. “No, cariño. Esto es tuyo”, le dijimos mientras le devolvíamos su libro.

“¿Es mi libro? ¿Yo me lo puedo llevar a casa?”. Su voz sorprendida nos preguntaba a la vez que nos miraba con una cara alegre y esperanzada.

“Sí, te lo puedes llevar a casa”. Su mandíbula se abrió de la sorpresa. Se giró, miró a su madre con su nuevo libro en las manos y dijo: “Mira mamá. ¡Es mío!”. El pequeño y su madre agradecieron al equipo de SCGLR, pero esa cara de asombro era todo lo que necesitábamos ver: su genuina felicidad por su libro.

¿Asombro en RAM? Sí. Dondequiera que se mirase, desde el momento en se llegaba al parqueadero hasta el momento en el que se caminaba por el Pasillo comunitario. Asombro por todas partes: en la cara de un hombre que ha recibido su primera limpieza de boca, en la cara de una mujer que ha recibido el nuevo par de gafas que necesitaba tan desesperadamente, en la cara de un niño que ha comenzado su propia colección de libros con un libro de SCGLR.

El fin de semana en el Remote Area Medical con nuestra comunidad estuvo lleno de asombro, y el equipo de SCGLR tuvo suerte de ser parte de él una vez más.